Escalas de alopecia



La alopecia afecta tanto a hombres como a mujeres y consiste en la ausencia de pelo en una, en varias o en todas las zonas del cuerpo.  Sigue una secuencia típica, pero diferente en ambos sexos. Aunque en ambos casos el área más afectada es la parte superior de la cabeza, la manera en la que se produce la caída difiere. En las mujeres, a diferencia de los hombres, se produce una pérdida difusa de densidad en toda la cabellera, aunque se hace mucho más evidente en la parte superior.

Esta evolución se ha visto reflejada en varias clasificaciones. Te ofrecemos algunas de las más destacadas, pero recuerda que el mejor diagnóstico siempre te lo ofrecerá un profesional que, además, te orientará sobre tratamientos y prevención como el shampoo de coco para que lo implementes en tu uso.
Escala de Norwood-Hamilton

En los hombres, la caída del pelo debido a una alopecia androgenética comienza después de la pubertad. El primer cambio consiste en un retroceso de la línea fronto biparietal del pelo, lo que se conoce como las entradas.

James Hamilton clasificó, en los años 50, este tipo de calvicie distinguiendo 5 estadios. Norwood, 25 años después, mejoró y completó esta clasificación. En la práctica, con esta escala se podría empezar a hablar de calvicie a partir del estadio III y III vertex, ya que los estadios I y II, presentes en muchos hombres, no necesariamente progresan en el tiempo.
Escala de Ludwig

En el caso de las mujeres, la alopecia androgenética generalmente se presenta entre los treinta y los cuarenta años, más tarde que en el caso de los hombres. La caída puede dar comienzo debido a cambios hormonales.

Erich Ludwig clasificó la alopecia androgenética femenina en tres estadios basados en la densidad del pelo. La gran mayoría de las mujeres con este tipo de alopecia se encuentran en el Grado I, que se manifiesta con una alopecia mínima y pelo con poco volumen. Las que llegan al Grado II, alcanzan un mayor clareo que es más complicado disimular. El tercer grupo es menos frecuente.
Escala de Savin

Otra escala para determinar el grado de calvicie que se aplica en las mujeres es la diseñada por el doctor Savin en la década de los años 90. Mide, además del grado de calvicie, el adelgazamiento del cabello, en un total de nueve estadios.

Alopecia en mujeres
Al igual que en los hombres, la pérdida de cabello en las mujeres es muy común. La alopecia femenina se ha visto incrementada en los últimos años de forma progresiva provocada, entre otros factores, por los desequilibrios hormonales, el estrés o una mala alimentación.

La alopecia en las mujeres se manifiesta principalmente con una pérdida abundante de densidad capilar en zonas importantes, como la parte frontal y superior de la cabeza. Es más problemática que en los hombres, debido a la gran variedad de causas que pueden provocarla, y a las implicaciones estéticas y sociales que conlleva. Las mujeres aceptan peor psicológicamente la pérdida de cabello, casi siempre porque es un problema que mayoritaria y tradicionalmente han padecido los hombres.

Consciente de esta situación, que para muchas mujeres llega a ser traumática, Svenson ha apostado fuerte por la investigación y el desarrollo de productos y tratamientos innovadores para tratar de paliar las caídas capilares que afectan a las mujeres.
Caída del cabello en mujeres tras el parto

Cuando la mujer da a luz, se produce un desajuste hormonal en el cuerpo que provoca la pérdida de pelo. Finalmente las hormonas vuelven, poco a poco, a los niveles que presentaban antes de la gestación, pero mientras tanto la mujer ha podido sufrir una caída importante de cabello. También esta alopecia suele venir determinada por la ausencia de nutrientes necesarios para el pelo, como el hierro. Esta situación suele ser temporal, hasta que el organismo vuelve a su normalidad (entre seis meses y un año), pero se recomienda seguir un tratamiento capilar específico para intentar solucionarlo lo antes posible y que esta pérdida puntual no se convierta en crónica.
¿Cómo puedes ayudar a tu pelo tras el embarazo?

    Puedes recurrir a tratamientos que frenen o reduzcan la caída del pelo, estimulen el crecimiento e incrementen su densidad.
    Evita métodos que puedan dañar el cabello, como uso de planchas o tenacillas para el pelo.
    También es importante la alimentación para que nuestro pelo tenga todos los nutrientes necesarios. Las dietas no son recomendables hasta que no se haya recuperado la normalidad.

¿Por qué se cae el pelo de las mujeres en la menopausia?

Perder pelo en la  menopausia tiene su origen en la disminución de la hormona femenina (los estrógenos), provocando que las hormonas masculinas que hasta ahora estaban ocultas comiencen a actuar sobre el cabello debilitándolo y provocando su caída, al igual que les sucede a los hombres.

De hecho, en la premenopausia –cuyos síntomas algunas mujeres empiezan a apreciar a partir de los 40- a veces el cabello se vuelve más fino y quebradizo, e incluso caídas prematuras. Y es que en esta etapa, más aún en plena menopausia, el perfil hormonal de la mujer se masculiniza en cierto modo, es decir, bajan bruscamente los niveles de estrógenos mientras se mantienen estables los de testosterona. Esto afecta al ciclo de vida del cabello, que se acorta, por lo que se favorece su caída.

Es un problema frecuente, pero no afecta a todas las mujeres, pues en él intervienen otras circunstancias, como la herencia genética y el estado previo del cabello a esta etapa.

El tratamiento recomendado por Svenson es la aplicación de Minoxidil, único fármaco de uso tópico con eficacia probada contra la caída del cabello en mujeres.
¿Puede la enfermedad tiroidea afectar a la caída del cabello?

El mal funcionamiento de la tiroides, tanto si se trata de hipotiroidismo como si hablamos de hipertiroidismo, da como resultado un descenso o incremento de la producción de tiroxina, lo que a su vez provoca un adelgazamiento del cabello y su caída.
Las pastillas anticonceptivas

Asimismo, se puede producir un efluvio por el uso de anticonceptivos cuando se suspenden tras una larga temporada de tratamiento. Esto es debido a que los estrógenos aportados por la medicación anticonceptiva prolongan la fase anágena –la del crecimiento del cabello- que vuelve a su ritmo normal al abandonar el tratamiento.
Hiperandrogenismo

Por último, el hiperandrogenismo, es decir, la producción excesiva de andrógenos, favorece la caída del cabello en aquellas mujeres que por herencia están predispuestas. Esta patología debe ser diagnosticada y tratada, en primera instancia, por el ginecólogo. Una de los síndromes que con más frecuencia provocan esta situación es el de los ovarios poliquísticos.

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